miércoles, 20 de octubre de 2010

SALINAS DE SAN PEDRO DEL PINATAR (11-12 de septiembre)

Con el ritmo frenético que a veces nos entra a los pajareros, el siguiente fin de semana viajamos a uno de mis sitios predilectos: las Salinas de San Pedro del Pinatar. Y es que la tierra tira mucho, y si encima hablamos del mejor humedal de la Región de Murcia, las excusas sobran. De este modo, el segundo fin de semana de septiembre pusimos rumbo a este excelente enclave para observar limícolas, flamencos y alguna que otra sorpresa.



Garceta común


Conviene recorrer las salinas tranquilamente con el teles al hombro atentos a cualquier rincón, pues merece la pena no perderse ningún detalle en el lugar. Para empezar, un recorrido paralelo a la carretera que se interna por el Parque Regional y que llega hasta el puerto de la localidad, permite contemplar a la principal protagonista de la ZEPA: el flamenco común. Está presente todo el año pero no cría en la zona. Con ese plan salimos el sábado tempranito y, aparte de esta elegante zancuda, observamos bastante tarro blanco, avoceta común, cigüeñuela común, gaviota picofina, reidora, patiamarilla y cabecinegra, martín pescador y limícolas, entre otras muchas especies.



Gaviota cabecinegra 2.º invierno




Gaviota picofina (adulto y juvenil)



Contábamos conque hubiera ya bastante limícola, pero el paso de estas era aún flojo. Aún así, nos pudimos deleitar con diversas especies, como el chorlitejo patinegro y grande, o los correlimos común, menudo y zarapitín, y algunos en paso como el combatiente y los archibebes oscuro y claro.



Correlimos zarapitín juvenil


Por la tarde visitamos la zona conocida como Las Encañizadas, tras un agradable paseo desde el molino de Quintín hasta el molino de la Calcetera. De camino, justo después de pasar por los famosos baños de lodo, pudimos observar a mano izquierda un grupo de cerca de 500 zampullines cuellinegros, que se suelen reunir en ese paraje durante el otoño y el invierno. Y junto a ellos, la sorpresa del fin de semana: un juvenil de falaropo picofino, acosado a menudo por los zampullines. Además, en ese paseo no es nada difícil observar diversas especies de limícolas, como los nombrados anteriormente, a los que podemos añadir vuelvepiedras y correlimos tridáctilo.



Falaropo picofino juvenil


Con esta interesantísima observación, seguimos rumbo a Las Encañizadas, donde continuamos realizando observaciones interesantes como zarapito real, los tres chorlitejos (patinegro, grande y chico), charrán patinegro, charrán común, charrancito, fumarel común y chorlito dorado europeo, entre otras muchas especies.

Apuramos hasta que desapareció prácticamente la luz, y volvimos al hotel con el cuaderno de campo lleno de especies. Y es que no me cansaré de pajarear en este sitio porque nunca te decepciona.



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