martes, 21 de marzo de 2017

CHARRÁN DE FORSTER, UN FRACASO MÁS

Mientras continuo cocinando el resto del viaje a Galicia, publico esta salida del pasado mes de diciembre, con mi fallido intento de observar el charrán de Forster que se estuvo observando, también en Galicia, concretamente en Santa Cruz de Oleiros. 

Tuve el enorme placer de conocer a su descubridor, Antonio "Tucho" López Porto, con el que compartí ratos pajareros en el lugar y amenas charlas sobre pájaros y cultura. Fue un auténtico placer.

En cuanto al protagonista de esta pasada escapada, no tuvo el detalle de presentarse allí. De hecho, hacía tres días que no la citaban pero como el viaje ya lo tenía preparado, pues me planté por si sonaba la flauta. Y volví a Madrid con una enorme decepción. Es lo que tiene esto de la observación de aves, son gajes del oficio.

Así que, a falta de este, ahí van fotos de algunas protagonistas con las que me entretuve esos días allí.



Andarríos chico Actitis hypoleucos



Andarríos chico Actitis hypoleucos



Andarríos chico Actitis hypoleucos



Lavandera blanca Motacilla alba yarrelli



Lavandera cascadeña Motacilla cinerea



Corneja negra Corvus corone



Gaviota reidora Larus ridibundus



Gaviota reidora Larus ridibundus



Gavión atlántico Larus marinus



Gaviota argéntea europea Larus argentatus



Gaviota cabecinegra Larus melanocephalus



Gaviota cabecinegra Larus melanocephalus


Hasta la próxima entrada. ¡Qué la disfrutéis!


lunes, 13 de marzo de 2017

GAVIOTA ESQUIMAL EN GALICIA. SUEÑO CUMPLIDO

Tal y como reza el título, un sueño cumplido. Lo había intentado anteriormente en dos ocasiones y a la tercera fue la vencida. Allí estaba y apenas podía creérmelo. Subidón de los buenos, y a disfrutarla a tope. Hacía un rato que habíamos llegado a San Cibrao, con cielo amenazante de lluvia (cayó a ratos) y frío, pero no desistíamos de buscarla en la ría, la playa y el puerto. En las rocas exteriores, más gaviotas. Y los nervios afloraban. "Podía estar ahí", repetía en voz baja. Paramos y los prismáticos empiezan la búsqueda. Los ojos como platos al ver esas patas rosas en la lejanía. Vistazo al telescopio y… ¡bimbo! Aspavientos de júbilo. La gran deseada, al fin. Resoplo aliviado. Cuando todo el mundo la ha visto, buscamos un mejor punto de observación y ahí nos quedamos prácticamente lo que queda de tarde. Para muestra, un botón. Mirad las fotos.



Gaviota esquimal Larus thayeri



Gaviota esquimal Larus thayeri


Un año más, creo que desde el 2008, esta gaviota vuelve a la Mariña lucense para deleite de pajareros de todo el mundo, nacionales y extranjeros. Con la única excepción del 2012 (no se observó), muchos hemos sido testigos de la evolución de este first for Spain, hecho único en Europa porque, si no me equivoco, es el único individuo de esta especie que se ha observado en el continente. Increíble pero cierto. A modo de resumen, y basándome en otros blogs y publicaciones al respecto, detallo brevemente el historial de este MEGA sin parangón.

  • En febrero de 2008, unos ornitólogos franceses observan y fotografían un primer invierno de una gaviota extraña que se da por Larus smithsonianus.
  • En 2009 se observa en el mismo lugar una gaviota de segundo invierno que se da por argéntea aberrante.
  • En marzo de 2010, de nuevo una gaviota rara es observada en el mismo sitio. Se trata de un tercer invierno pero los expertos que han tenido la oportunidad de estudiar fotos u observándola en directo apuntan a Larus thayeri o una hibridación con kumlieni.
  • En 2011, ya casi como adulta, pocas dudas ofrece ya y el misterio se desvela: una preciosa gaviota esquimal ha elegido San Cibrao y la cercana piscifactoría de Lago para pasar parte del invierno.
  • En 2012 no se observa.
  • En marzo de 2013 vuelve a observarse, ya adulta, en los mismos lugares.
  • Curiosamente, en 2014 no se cita en sus fechas habituales sino a finales de año, permaneciendo hasta abril de 2015 con nosotros.
  • Reaparece, una vez más, en marzo de 2016.
  • Y, a día de hoy, descubierta en enero de 2017 hasta cuando ella quiera.
Además de destacar su fidelidad por la costa lucense, su seguimiento desde que era juvenil hacen que sea la mejor documentada de Europa. Este hecho y su aspecto y estructura únicos (es una gaviota preciosa) han hecho que miles de personas hayan peregrinado solo para observarla y fotografiarla.

Aprovecho esta entrada y mis humildes fotos para relatar también los aspectos más relevantes para su correcta identificación. De tamaño algo menor que una patiamarilla, con el gris del manto similar, destaca ese cuello moteado a modo de "bufanda" y que destaca con el blanco de las partes inferiores. El ojo es pálido pero no oscuro del todo y el pico es de un tenue amarillo, tirando a verdoso con mancha gonideal roja limitada a la mandíbula inferior. Y las principales características que destacan en esta gaviota son, por un lado, las patas color rosa chicle, destacadísimas incluso a distancia (perdonad por las fotos pero no hacen justicia a la belleza de esta impresionante gaviota). Juro que visto en vivo el color, pone los pelos de punta.




Gaviota esquimal Larus thayeri


La otra característica es quizás la más importante porque, en caso de duda, puede marcar diferencias con otros taxones: el patrón de las primarias. En las dos siguientes fotos se observan de forma general. En la tercera, con las primarias detalladas, podemos apreciar ese patrón tan destacado y que la hace única.

  • P10 con enorme espejo subterminal blanco, con punta negra mínima.
  • P9 con presencia de lengua blanca a modo de "gota de agua", que no llega a la hemibandera externa.
  • P5 con franja subterminal tenue pero no oscura del todo.




Gaviota esquimal Larus thayeri



Gaviota esquimal Larus thayeri



Gaviota esquimal Larus thayeri
detalle de las primarias


Esta observación se eleva a mi top, más que merecido por la importancia de la propia especie y porque le tenía muchas ganas. Haberla disfrutado ha sido un premio para mi, no podía pasar mucho más tiempo sin que cayera en mi retina. Y todo esto te impulsa y motiva para más y mejor, esto de verdad que engancha. Disfrutadla como he hecho yo. 



Gaviota esquimal Larus thayeri


Gracias por seguir mi blog. Saludos.

PD: a la hora de citar la presencia de esta gaviota en los distintos años, no he querido nombrar a nadie por si les molestaba que su nombre apareciera sin permiso. Si alguien desea que su nombre aparezca aquí, hacédmelo saber y con gusto os incluyo, con todo merecimiento por darnos a conocer la impresionare historia de esta cita sin igual. Gracias.




miércoles, 1 de marzo de 2017

UN PAR DE RATOS EN MADRID RÍO

Llevo el blog con mucho retraso, y a la espera de alguna salida reciente, voy a ir publicando cuando encuentre hueco entradas de salidas del año pasado, como esta de noviembre y diciembre en la que pude asomarme a Madrid Río a ver lo que se cocía.

La principal motivación de estas salidas era tener la posibilidad de toparme con alguna gaviota argéntea y cana, sin desmerecer a cualquier ave con la que disfrutar un rato observándola. Con la gaviota cana no hubo suerte, pero sí con la argéntea, pudiendo observar al menos un par de ejemplares de primer invierno en dichas visitas, y alguna más en la más reciente, que dejaré para otra entrada porque no he podido procesar aun las imágenes. Con todo ello, las siguientes fotografías dan muestra de lo animado que ha estado el lugar en esas fechas invernales, como suele ser costumbre. Destaco la presencia por cuarto  o quinto invierno consecutivo de esta gaviota patiamarilla cantábrica, lo cual es un placer observarla año tras año; también la observación de varias gaviotas cabecinegras, no muy comunes en el interior peninsular, y el deseo de que aparezca alguna rareza. Un lugar privilegiado en el centro de Madrid. 



Gaviota patiamarilla cantábrica  Larus michahellis lusitanicus
6A5:G



Gaviota sombría Larus fuscus



Gaviota cabecinegra Larus melanocephalus
adulto en plumaje invernal



Gaviota cabecinegra Larus melanocephalus
primer invierno



Gaviota argéntea europea Larus argentatus
primer invierno



Cormorán grande Phalacrocorax carbo



Garza real Ardea cinerea
juvenil



Ganso del Nilo Alopochen aegyptiacus



Gorrión molinero Passer montanus



Urraca Pica pica


jueves, 2 de febrero de 2017

EMPEZANDO BIEN EL AÑO EN LA CORUÑA

Aunque tengo entradas del año pasado pendientes de publicar, la actualidad manda y vamos con mi visita a La Coruña el pasado mes de enero, donde iba con dos objetivos en mente. Además de cumplir con creces, el fin de semana me dio la oportunidad de salir de la ciudad y pajarear por otros lugares de la costa gallega. Todo un lujo. Vamos a detallarlo un poco más.

Aun con reservas por la ausencia de citas publicadas, me aventuré igualmente a viajar a La Coruña a por el mosquitero de Hume que llevaba ya un tiempo por allí, arriesgándome a no verlo a pesar de que en Barcelona y Cádiz también se estaban observando ejemplares y eran más seguras su observación. El tiempo tampoco lo pondría fácil, con frío y ratos de lluvia pero eso no iba a desanimarme. La cosa cambió cuando Óscar Llama me informó un día antes de mi viaje que aun seguía viéndose y, además, me pasó el contacto de Damián Romay, que me ayudó mucho en mi estancia allí. Gracias a ambos por la ayuda ;-)

El sábado día 14 me presenté a primera hora en la Praia das Lapas, con la colosal Torre de Hércules presidiendo el gris cielo y con un breve chaparrón que me cayó justo cuando me encontraba ya buscándolo en la zona donde se había citado los últimos días. Ya oía su inconfundible reclamo y los nervios afloraban. Sabía que en breve se mostraría y tenía que estar preparado. Los movimientos nerviosos de un pequeño pajarillo se acercaban a mi posición poco a poco y ya pude deleitarme con él. Por fin se mostraba con todas las características que no llevaban a confusión: plumaje de color más pálido que el bilistado, la banda alar my visible (la segunda no tanto) y las patas oscuras. Precioso, como no podía ser de otra manera. En su observación estaba cuando aparecieron Jesús, Pedro, Javier y Ángel en escena. Tras los saludos pertinentes, también pudieron disfrutar de este pequeñín venido de Siberia. Se dio la circunstancia  de que ellos ya tenían un plan preparado para pajarear ese día por distintos lugares de Galicia, incluyendo Cariño y San Cibrao, donde el día anterior se había citado de nuevo a Cipriana, la gaviota esquimal que lleva ya unos cuantos inviernos visitándonos, y me invitaron a unirme a ellos. Por supuesto, accedí encantado.

Primero, unas fotos del mosquitero de Hume, realizadas al día siguiente, con más tranquilidad.



Mosquitero de Hume Phylloscopus humei



Mosquitero de Hume Phylloscopus humei



Mosquitero de Hume Phylloscopus humei



Mosquitero de Hume Phylloscopus humei



Mosquitero de Hume Phylloscopus humei


La siguiente parada era el dique de abrigo del puerto para localizar un escribano nival que llevaba también un tiempo en el lugar. Este era un pequeño anhelo y soñaba con verlo algún día. Cuando iniciamos el paseo y vimos la cantidad de gatos que había, nos temimos lo peor. Esto es verdaderamente un problema serio. Pero el mosquitero nos había levantado el ánimo y estábamos lanzados. Casi llegando al final del dique, noto que algo se mueve muy cerca de mi y rápidamente me giro. No pude evitar un grito de "ahí está" y señalar agitadamente donde estaba, a escasos metros. Lo demás fue sentarse y deleitarse con esta preciosidad, que se dejó hacer muy bien sin necesidad siquiera de prismáticos. Pocas veces habré visto un ave tan confiada. Después de unos minutos gozando con la observación y su presencia, decidimos dejarla tranquila e ir a por el siguiente objetivo.



Escribano nival Plectrophenax nivalis



Escribano nival Plectrophenax nivalis


Sin salir todavía de la ciudad, quedaba una parada más. El parque de Santa Margarita albergaba un habitante muy interesante. No tardamos mucho en localizar al mosquitero bilistado que, al igual que su pariente, se movía incesantemente entre el arbolado de un pequeño sector del parque. Pudimos así observar diferencias con el de Hume, como el plumaje más amarillento, patas y pico anaranjados y el reclamo más suave. La jornada estaba siendo perfecta, acompañando incluso en lo climatológico.



Mosquitero bilistado Phylloscopus inornatus


Tocaba ahora hacer kilómetros para ir en busca de otro de los protagonistas de la jornada. Llegamos a Cariño casi a la hora de comer pero antes nos asomamos a la playa para localizar a la gaviota de Bonaparte que lleva años visitando esta bella población costera. La suerte nos esquiva, así que aprovechamos para comer tranquilamente. Después de comer, nuevamente a la playa donde no faltan varios juveniles de gavión atlántico y numerosas gaviotas patiamarillas y reidoras. Pero la Bonaparte no aparece. Cuando ya metíamos las cosas en el coche, no pudimos por menos que asomarnos por última vez, por si sonaba la flauta. Esta vez sí sonó cuando Jesús vio una pequeña gaviota entrar en la playa desde el mar. Ahora sí que la teníamos, menos mal.



Gaviota de Bonaparte Chroicocephalus philadelphia


Quedaba la guinda del pastel para redondear el día, pero la gaviota esquimal no acudió a la cita, ni en la piscifactoría ni en San Cibrao donde sí observamos otras aves de interés: gaviota argéntea, varios adultos de gavión atlántico, zarapito trinador, correlimos oscuro… pero ni rastro de Cipri :-( ¡ay si la llegamos a observar!

Al día siguiente, ya solo, dediqué prácticamente todo el día a disfrutar del mosquitero de Hume (las fotos que ilustran la entrada son de este día) y dar un paseo por los prados cercanos, dándome cuenta del enorme potencial que tienen para rarezas y aves en paso. Un ejemplo es el bisbita de Richard que se dejó retratar eso sí, manteniendo siempre una prudente distancia de seguridad. 




Bisbita de Richard Anthus richardi


Esa tarde de domingo quedo con Damián y, después de volver a observar al humei, me enseña un sitio en la playa de Riazor para correlimos oscuro, vuelvepiedras y zarapito trinador. Todo un lujo tener a estas tres especies en plena ciudad. Después nos acercamos a una barriada a las afueras para ver estrilda común. Vemos un buen bando pero son muy desconfiados. Para rematar el día, nos asomamos a unos islotes cerca del monte de San Pedro donde el movimiento de gaviotas es total. Después de esta maratoniana jornada me despido de Damián, al que doy nuevamente las gracias por su ayuda. Espero coincidamos de nuevo pronto.



Correlimos oscuro Calidris maritima/Vuelvepiedras Arenaria interpres



Zarapito trinador Numenius phaeopus


Pues esto es lo que dio de sí el fin de semana posterior al de Reyes, mi primera salida del año y dos bimbos más a la saca, además de muchas especies y buenos momentos con amigos, prismáticos en mano. Poco más se puede pedir.

Gracias por seguir el blog, hasta la próxima.








jueves, 19 de enero de 2017

BIGOTUDOS EN EL TARAY

El pasado 1 de noviembre del pasado año tuve la oportunidad de realizar y disfrutar de una jornada matutina en el nuevo hide de bigotudos en El Taray. Después de unos días de lluvia y mal tiempo, el sol y las buenas temperaturas se instalaron de nuevo en los humedales castellanos, animando la presencia de aves en torno a bebederos y comederos. Así lo pude comprobar de primera mano esa mañana, en un pequeño rincón del carrizal donde la estrella fue este precioso pajarillo, acompañado de más habitantes del ambiente palustre, pasando una jornada bastante entretenida.



Bigotudo Panurus biarmicus



Bigotudo Panurus biarmicus



Bigotudo Panurus biarmicus



Bigotudo Panurus biarmicus



Bigotudo Panurus biarmicus



Bigotudo Panurus biarmicus



Bigotudo Panurus biarmicus



Bigotudo Panurus biarmicus



Bigotudo Panurus biarmicus



Pechiazul Luscinia svecica



Bisbita alpino Anthus spinoletta



Gorrión moruno Passer hispaniolensis



Tarabilla común Saxicola torquatus



Ruiseñor bastardo Cettia cetti



Ruiseñor bastardo Cettia cetti



Rascón europeo Rallus aquaticus



Rascón europeo Rallus aquaticus



Pájaro moscón Remiz pendulinus



Escribano palustre Emberiza schoeniclus