jueves, 22 de marzo de 2018

RAREZAS EN EL NORTE CON SPAINBIRDS

Pues un año más, y creo que ya son tres, nos aventuramos unos pocos intrépidos, de la mano de Spainbirds, hacia el frío y la lluvia en busca de rarezas. Esta vez visitaríamos, como el primer año, Asturias y Galicia buscando rarezas ya observadas con anterioridad y alguna nueva.

Hasta última hora no decidimos, casi llegando, cual sería el primer lugar que visitaríamos, pues en Avilés se estaba observando una gaviota de Delaware y en Gijón, dos gaviotas polares. Vimos que el tiempo daba una tregua y decidimos ir primero al puerto de El Musel a por las polares. Además de estas gaviotas, observamos como especie interesante un colimbo grande.



Gaviota groenlandesa Larus glaucoides



Gaviota groenlandesa Larus glaucoides



Gaviota groenlandesa Larus glaucoides



Gaviota patiamarilla Larus michahellis


Antes de abandonar Gijón nos asomamos a la playa de Poniente con la intención de observar un zampullín cuellirrojo que permanecía en la zona. Tuvimos suerte y pudimos disfrutarlo. No fue nada agradable descubrir también el cadáver orillado de un fulmar boreal.

Tampoco localizamos en la desembocadura del río Piles y la playa de San Lorenzo un gavión hiperbóreo pero, a cambio, disfrutamos de un nutrido grupo de otras especies de gaviotas y algún ejemplar de correlimos oscuro.



Gaviota reidora Larus ridibundus


Rápidamente salimos hacia Avilés, parando en el embalse de La Granda, donde disfrutamos de un lejano macho de porrón bastardo. Después de un rato dando vueltas para salir del complejo industrial, ahora sí que íbamos para Avilés donde Merche tenía controlada la gaviota de Delaware. Pero como suele pasar en esto de la observación de aves, cuando llegamos, el ave había levantado el vuelo y había desaparecido del lugar que usaba de dormidero. Esperamos un buen rato, casi hasta que se hizo de noche, con la esperanza de que apareciera de nuevo pero no volvió. Con este revés acabamos el primer día y nos dirigimos a nuestro hotel en Burela, donde empezaríamos el pajareo a la mañana siguiente.


A primera hora estábamos recorriendo el puerto de Burela en busca de gaviotas blancas, principalmente. Había poco movimiento de gaviotas en general, así que nos contentábamos con lo que aparecía en el agua, como alca común o colimbo ártico.



Colimbo ártico Gavia arctica



Gaviota argéntea europea Larus argentatus


Ya estábamos planteando la retirada cuando Santi canta el gavión hiperbóreo en vuelo por encima de nuestras cabezas, perdiéndose entre los tejados de las naves. Intentamos localizarlo pero no hubo manera. Tengo muchas ganas de pillarlo en condiciones pero no hay forma. Una breve parada en San Cibrao y el Portiño de Morás no deparó nada interesante, por lo que ya pusimos rumbo a la ría de Ortigueira. El primer objetivo, en las afueras de Morouzos, eran un grupo de ánsares piquicortos que llevaban un tiempo por allí. Desgraciadamente no los pudimos localizar. La siguiente parada era Cariño, donde este año no han citado a Phil, la gaviota de Bonaparte que lleva años visitando el lugar. A cambio, localizamos otra gaviota polar en el otro extremo de la playa. Volvimos a la ría de Ortigueira, donde tuvimos un 50% de éxito; vimos el negrón especulado que lleva un tiempo allí y falló un macho de silbón americano. Última parada en Cedeira para observar eider común, con resultado positivo. Noche en Cee.


Nuestro último día en Galicia amanecemos en Nemiña/Lires para observar un adulto de gaviota argéntea americana que lleva varios años visitando la zona. Contamos, una vez más, con la inestimable ayuda de Fernando Pereiras, al que doy las gracias por su ayuda, esperando repetir el año que viene. La observación, al otro lado de la ría, es satisfactoria. Añadimos a la lista un primer invierno de gaviota cana y martín pescador. Dadas las previsiones metereológicas adversas a nuestra vuelta a Madrid, decidimos acortar la visita a este espectacular paraje y dirigirnos a la última parada del viaje: cerceta aliazul. Para ello, llegamos a Cabaña de Bergantiños y realizamos un paseo por una pasarela de madera paralela a la ría. Recorremos un lado sin éxito y a la vuelta, nos tenemos que refugiar en el vehículo debido a un fuerte chaparrón. En este momento puedo decir que vivimos el momento mágico del fin de semana. Dos personas con telescopio vuelven al aparcamiento con la lluvia aun presente y Santi decide ir a preguntarles si han visto la cerceta. Veo que los tres, tras una breve conversación, vuelven juntos y llegan a la altura de la furgoneta. La lluvia ha parado y bajamos del vehículo. Santi nos presenta: "Chicos, tengo el placer de presentaros a José Luis Rabuñal". Ante nosotros se encontraba un maestro de la ornitología gallega y española, una autoridad al que debemos el auge de la observación de aves en nuestro país. El revuelo estaba justificado, estábamos encantados de tenerle ahí y poder hablar con él. Nos contó con emoción su famosa anécdota de su observación de chorlitejo semipalmeado allá a finales de los 70, y lo narraba como si hubiera sido ese mismo día. Encima, nos dio la buena noticia de que la cerceta seguía allí. Fue un enorme placer  y un honor conocerle y haber podido conversar con él, escuchando sus innumerables historias y citas de un pionero de la ornitología en Galicia y España. Como podéis imaginar, pudimos observar la cerceta unos minutos, antes de que otro tremendo chaparrón precipitara nuestro regreso a Madrid, sin contratiempos.



Cerceta aliazul Anas discors



Cerceta aliazul Anas discors



Cerceta aliazul Anas discors


Gracias por seguir el blog, un saludo.



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