miércoles, 9 de enero de 2013

CAMPO DE CALATRAVA Y TABLAS DE ALARCOS

No se puede uno imaginar que, a escasa distancia de una capital de provincia, se encuentren estos dos idílicos lugares para la observación de aves. Me las apunto en mi cuaderno de campo.

La comarca del Campo de Calatrava es la zona ideal para la observación de aves esteparias. En una zona agrícola y parcialmente habitada, uno no se puede imaginar el buen día que puede hacer buscando aves. Por su importante población de esteparias fue declarada IBA y ZEPA. La presencia de estas especies es relativamente abundante en invierno, de ahí que sean las mejores fechas para disfrutar del lugar. Conociendo excelentes precedentes, a primeros de enero, Eduardo, José, Luis y yo emprendimos el viaje para comprobar de primera mano lo que ya nos habían contado. Una vez en el lugar, marchamos por alguna de las numerosas pistas de tierra que hay, y ya pudimos comprobar lo que nos iba a deparar la mañana. Hasta tres mochuelos europeos nos observaban desde un lejano montículo de piedra. Los bisbitas pratenses y alondras comunes nos amenizaban la marcha con sus peculiares reclamos. Seguimos camino y, a lo lejos, ya vislumbramos un enorme grupo de sisones en vuelo, seguramente acompañado de gangas ibéricas. Tomando referencias de por dónde se movían, cogimos el primer camino que vimos y para allá que nos fuimos. Y a mitad de camino nos encontramos otro gran bando de sisones (unos 200) posados en una rastrojera. Pues allí que nos quedamos un buen rato deleitándonos con sus idas, venidas y sus vuelos en cuanto nos acercábamos, ojo, siempre desde el camino, pues se encontraban relativamente cerca de nuestra posición. Con los telescopios los disfrutamos plenamente. También encontramos alguna ganga ibérica, preciosa, por cierto. 



Sisones comunes Tetrax tetrax


Con buen sabor de boca iniciamos de nuevo la marcha. Unos metros más adelante, la cabeza de dos avutardas comunes nos anuncian que algún grupo de ellas anda cerca. Efectivamente, pero no tan cerca. Pero ronda la treintena de ejemplares. No está mal. Entre esteparias, algún busardo ratonero y aguilucho lagunero se cuelan en nuestra lista de aves. Pero lo bueno llega cuando alcanzamos un altillo en el camino y nos bajamos a otear los extensos campos, por otro lado, tranquilos y sin apenas movimiento de gente. Con el ruido del tráfico de fondo, llegan a nuestros oídos los distintivos reclamos de las dos gangas, totalmente opuestos el uno del otro. La ganga ibérica emite un sonido onomatopéyico, una especie de "gaaang-gaaang" audible a gran distancia. La ganga ortega, un burbujeo tipo "churr-churr-rur". Ambos reclamos emitidos en vuelo, que es cómo los oímos ese día. Fue una magnífica clase práctica, sí señor.



Ganga ibérica Pterocles alchata



Ganga ortega Pterocles orientalis


Volvimos a divisar al enorme grupo que descubrimos al principio, y esta vez sí vimos mejor a los sisones y las gangas ibéricas que las acompañaban. Curiosamente, existe interacción entre las dos especies de gangas, pero no entre los sisones y las ortegas. Sí que es curioso, sí... Vimos el continuo movimiento en vuelo y también posándose, pero nos fue imposible determinar el lugar exacto. Y recorrimos prácticamente toda el área. 



Cogujada común Galerida cristata


Tras parar en Poblete para comer y tomar un café, nos dirigimos sin solución de continuidad hacia las Tablas de Alarcos, el otro lugar del que nos habían hablado maravillas. He de comentar que toda la información que hay en internet acerca del lugar se refiere al excelente complejo arqueológico que existe, pero en cuanto a la ornitología las únicas referencias que conozco son de personas que ya han estado allí. Situado al oeste de Ciudad Real, forman una pequeña extensión de agua y representan un lugar ideal para la observación de aves. Nos dieron la bienvenida al lugar varios mochuelos europeos, algún colirrojo tizón y un bandido de avefrías europeas (observadas con detenimiento, por si acaso jeje). Y allí se presentaba ante nosotros esta pequeña zona húmeda que, sin embargo, estaba repleto de vida. Aun así, quizás fuera por la hora a la que llegamos, nos sentimos un tanto decepcionados porque esperábamos ver más aves en las charcas y alrededores. Este sitio merecerá un día entero de exploración. Las fochas comunes y gallinetas comunes abundaban, al igual que los ánades reales y frisos, alguna agachadiza común en la orilla y cormoranes grandes posados en los lejanos árboles secos. Pero lo que de verdad caracteriza a este lugar es la enorme presencia de aguilucho lagunero, llegando a contar hasta 45 ejemplares por la zona además de, como bien decía Edu, los que ya tenían que estar tumbados entre el carrizo. Vimos con nuestros propios ojos que las cifras que nos dijeron no eran exageradas. Y eso que llegamos casi a última hora de la tarde... Diré también que cada zona merecería un día completo de disfrute y observación. Supongo que algunos estarán de acuerdo conmigo, y ahí lo dejo.

Gracias por seguir mi blog.



3 comentarios:

  1. Interesante visita, imagino lo que disfrutaríais.
    Las esteparias son mi asignatura pendiente.
    Un abrazo y feliz año.

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  2. Hola Gabriel, estoy interesado en contactar contigo para solicitarte si tienes citas de interés para el anuario de Ciudad Real.
    Muchas gracias.
    Xurxo Piñeiro
    xurxolusitanica@gmail.com

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    Respuestas
    1. Hola Xurxo,

      Como tengo el blog un poco dejado, ahora me he dado cuenta del mensaje. Te mando un correo y me cuentas. Con gusto mandaré las citas que tenga para el AOCR.

      Un saludo.

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