jueves, 5 de marzo de 2015

FIO 2015 EN MONFRAGÜE

Una inesperada y maravillosa sorpresa de mi amor Mariajo nos permitió pasar un fin de semana de descanso y reencuentros en uno de mis lugares favoritos para cambiar el chip y desconectar: el Parque Nacional de Monfragüe. No solo disfrutamos de las aves, oliendo ya la inminente primavera mientras observábamos las primeras estivales y los comportamientos de cortejo y celo, también disfrutamos del reencuentro de amigos y compañeros de fatigas en la prestigiosa Feria Internacional de Ornitología que cada año se celebra dentro del Parque y que reúne a artistas, aficionados y profesionales a la ornitología y la naturaleza, y muchas familias y curiosos. Fue un disfrute poder visitar los stand viendo óptica, libros, recopilando folletos e información y, sobre todo, el ambiente de camaradería y amistad, saludar cada cuatro pasos y hablar tranquilamente entre la marabunta de gente.

A continuación os dejo con algunas aves del fin de semana, esperando repetir cuando sea posible. Un saludo.



Águila imperial ibérica Aquila adalberti



Águila imperial ibérica Aquila adalberti



Águila imperial ibérica Aquila adalberti



Águila imperial ibérica Aquila adalberti
digiscoping



Alimoche Neophron percnopterus



Buitre negro Aegypius monachus



Buitre negro Aegypius monachus







miércoles, 25 de febrero de 2015

UN RATITO EN MADRID RÍO

El pasado 15 de febrero mi compi Rafa y yo quedamos en Madrid Río para pasar la mañana observando aves y dar un agradable paseo, aprovechando el buen día que se había presentado.

Esperando a Rafa tuve tiempo de deleitarme con algunas aves en las zonas verdes cercanas al puente de Segovia. 



Pito real Picus viridis sharpei



Gaviota reidora Chroicocephalus ridibundus




Cormorán grande Phalacrocorax carbo


Pero la verdadera protagonista de la mañana fue...



Gaviota cabecinegra Ichthyaetus melanocephalus




martes, 24 de febrero de 2015

CAMPO DE CALATRAVA Y ALREDEDORES

Llevo un tiempo sin actualizar el blog porque estoy en otras cosas. Tengo pendiente un par de entradas y, ahora que he encontrado algo de ganas y tiempo, publico la primera de ellas. Como tampoco estoy muy inspirado a la hora de escribir las crónicas, copio la que hizo mi amigo de aventuras Edu ese primero de febrero a tierras manchegas. 

"Al final solo dos integrantes, Gabi y yo. Cogimos los trastos de matar y para Campo de Calatrava que nos fuimos. Mañana espléndida, un sol radiante, ni una sola nube y ni gota de viento. Nada más llegar al cruce del camino de Cantagallos, ya estábamos viendo una de las concentraciones de sisones y pteróclidos que pululan por la zona y, detrás de ellos, algo más lejos, un bando de más de setenta avutardas. En esta ZEPA, lo principal es dar con el camino que te lleve lo más cerca posible de los bichos y procurar que la luz la tengas a la espalda. Bien, pues después de dar algún rodeo, logramos deleitarnos más de cerca de dicho grupo de sisones y gangas, unas 250 calculamos entre las dos especies, siempre predominante los primeros en una proporción 85-15% aproximadamente. Además, las avutardas las teníamos mucho más a tiro, aunque no lo suficiente para una buena foto. En general, no fue una buena jornada para la fotografía. Hubo un momento en que sí las tuvimos bien, pero un aguilucho lagunero levantó al grupo y marcharon hacia otro lugar unos cientos de metros más allá. También muy importantes las zonas de concentración de chorlito dorado, aunque más dispersas que los sisones. Las enormes calandrias y la predominante avefría rellenaban paisaje pletórico de todo tipo de aláudidos, bisbitas, tarabillas, etc., que hacen que este lugar sea de mis sitios favoritos para observar aves".



Concentración de sisones y gangas ibéricas
© Edu González



Avutarda Otis tarda


"También por la tarde tuvimos una experiencia inolvidable en un lugar que nos habían chivado, en donde había un grupo numerosísimo de pinzones entre los cuales se mezclaban también pinzones reales. ¡¡¡Pufff!!! un espectáculo. ¡¡¡Qué bonitos son estos bichosss!!! Sobre todo cuando se alimentaban en una rastrojera cercana, es cuando mejor se les diferenciaba de sus primos los vulgares, mejor que cuando se posaban en los árboles que teníamos enfrente".



Pinzón real Fringilla montifringilla


"Otras especies que eran objetivo se nos resistieron (correlimos de Temminck, falaropo picogrueso, búho real, collalba negra, elanio azul...) pero vimos otras interesantes (roquero solitario, tarro blanco, calamón, bisbita alpino, garceta grande, archibebe oscuro...)". 

Un gran día de aves, con la mejor compañía (por cierto Edu, creo que aun se sigue viendo el falaropo por allí) y muy bien aprovechado. Nos faltaron especies pero disfrutamos con las que salieron al encuentro. Deseando estoy de volver para la primavera, el espectáculo está garantizado.

Gracias por asomaros por aquí.


viernes, 30 de enero de 2015

LOS OTROS DE ONDARROA

No cabe duda de que la gaviota argéntea americana es la indiscutible estrella de Ondarroa, motivo principal del peregrinar de cientos de ornitólogos venidos de muchos puntos de España y Europa. Pero no por ello se deben menospreciar a otras aves interesantes y fascinantes que ayudan a completar una buena jornada de pájaros en este coqueto puerto pesquero vasco. Os lo muestro con las siguientes fotos.



Gaviota patiamarilla Larus michahellis



Correlimos oscuro Calidris maritima



Vuelvepiedras Arenaria interpres



Bisbita costero Anthus petrosus



Gaviota patiamarilla Larus michahellis





lunes, 19 de enero de 2015

UN PLACER CONOCERLE, MR. SMITH

El año pasado no pudo ser. Este año, sí ha sido posible. Planificado a conciencia el viaje a Ondarroa en busca de su más ilustre habitante. La gaviota argéntea americana más conocida y, posiblemente, mejor documentada de Europa, ya que ha aparecido por tercer invierno consecutivo aquí, presentando un precioso plumaje de tercer invierno que la hace prácticamente inconfundible. Una megarareza que no había que seguir dejando pasar. 



Gaviota argéntea americana Larus smithsonianus


Pero vayamos por orden cronológico. Llegué a Ondarroa la tarde del viernes 9 de enero con intención ya de asomarme al puerto, en plan relax, estudiando la zona y, con suerte, toparme con Mr. Smith. Así lo hice, sin suerte con la gaviota en cuestión. Pero me encontré con cuatro compañeros de fatigas que conocí el año pasado, curiosamente por estas fechas, en Santoña. Fue una alegría saludar de nuevo a Pedro, Javi, Jesús y Goyo, que estaban allí por el mismo motivo que yo. Juntos los cinco, nos animamos de nuevo a recorrer el puerto en busca de la gaviota. Como dije antes, no hubo suerte pero, a última hora de la tarde, Pedro me avisa de que habían localizado una gaviota cáspica de primer invierno en un tejado de una casa cercana al puerto, y para allá que fui corriendo. Mi primera cáspica. Para asegurarme de la correcta identificación de esta complicada especie, envié días después la foto a mi tocayo Gabi Martín, experto gaviotólogo, que confirmó la observación.



Gaviota cáspica Larus cachinnans


Con esta interesante e inesperada observación quedamos para el día siguiente esperando hubiera mejor suerte.

La mañana siguiente no deparó nada nuevo. La argéntea americana seguía sin aparecer y, para lo que yo esperaba, no había apenas gaviotas en el puerto. El pesimismo empezaba a sobrevolar nuestras cabezas. Como suele ocurrir en el mundo pajarero, siempre conoces gente con la misma afición. Eso mismo sucedió con Delfín González, al que tuve el placer de conocer allí. Pedro y compañía decidieron marcharse pues en el puerto buscábamos sin fortuna y preferían buscar aves en otros lugares. Me quedé solo a la hora de comer, y decidí hacerlo sobre el terreno. No había colocado los bártulos para empezar, cuando una gaviota de aspecto muy pálido llamó mi atención. Con los prismáticos pude comprobar, con alegría y nervios, que era la ansiada gaviota americana. ¡Por fin! Por supuesto, avisé a Delfín y a Pedro. Comí rápidamente y me dediqué a observarla y no perderla de vista hasta que llegaran. La mala suerte vino cuando una joven patiamarilla echó del posadero a nuestra protagonista y no la pude relocalizar. Me sentí muy mal cuando llegaron y les conté lo que había pasado. Tantos kilómetros para volverse de vacío. Una pena. El domingo era la última oportunidad de observarla mejor y en la famosa rampa, que no se había dignado a visitar en todo el fin de semana. Para más inri, daban lluvia por la mañana.

Efectivamente, amaneció el domingo con lluvia, lo que me permitió holgazanear un poco más en la cama. Me planteé quedarme en cama y no ir dado el tiempo que estaba haciendo. Pero las ganas podían más e hice de tripas corazón y, en un momento que la lluvia respetaba, cogí los trastos y volví al puerto. Allí me encontré de nuevo con Delfín, que la tenía localizada en el tejado donde se suele ver. La disfrutamos, por fin, como se merece. A mediodía conocí a Juankar Andrés, y disfrutamos de la gaviota en el tejado y, por fin, en la rampa. Gracias a todos por vuestra ayuda y por compartir estos días de pajareo total.

Y a continuación, unas fotos más de esta maravilla venida del continente americano. ¡Qué lo disfrutéis!



















 
 

martes, 6 de enero de 2015

ALCAUDÓN ISABEL PARA EMPEZAR BIEN EL AÑO

En lo ornitológico, no hay mejor manera de comenzar un buen año que apuntarse una buena observación o un "bimbo", lo que lanza las expectativas de cara a futuras salidas. Eso es lo que me ha sucedido, aprovechando mis vacaciones en casa, cuando surgió la oportunidad de dedicar el pasado 3 de enero un asomo al marjal de Almenara en busca de su habitante más ilustre: un macho adulto de alcaudón isabel que localizaron por primera vez a mediados del pasado mes de diciembre y que tiene toda la pinta de que pasará algún tiempo por estos lares. Gracias a mi hermano Raúl, que se comió todos los kilómetros entre Cartagena y el mencionado lugar, pude anotarme esta especie asiática en mi lista y disfrutar de ella el rato que estuvimos allí. Gracias hermano por tu apoyo.

Aun era de noche cuando, tras llenar el depósito y desayunar, emprendimos el viaje con ganas e ilusión. Teníamos por delante algo más de tres horas de carretera hasta llegar al punto donde se le localizó por última vez. Gracias a un planning basado en capturas de pantalla del Google Maps que me curré días atrás, llegamos al lugar sin problemas. A partir de ahí, solo valía la observación y la suerte. En una jornada más bien calurosa y sin nubes, nos encontramos con José Portillo y Diego Martín, que también buscaban al alcaudón. Para el que se anime a acercarse, las últimas observaciones se citan en el entorno de una carretera llamada Camí Terraplé Tallola, en cuyo perímetro basamos nuestra búsqueda. José y Diego decidieron acercarse al lugar donde se le citó los primeros días mientras mi hermano y yo nos dedicamos a recorrer la carretera una y otra vez. En un momento dado, mi hermano se quedó en el coche y me encontraba solo en el margen del camino mirando con los prismáticos cuando, de pronto, una bola pálida se posa en lo alto de unos rastrojos delante mía, eso sí, a distancia. Los nervios y la emoción se apoderaron de mi, y le observé unos segundos antes de avisar a mi hermano. Él venía, encontrándose con José y Diego, y los tres vinieron a paso ligero hasta mi posición. En un comportamiento típico de alcaudón, se dejaba caer al suelo para volver al mismo posadero con alguna presa. Nos deleitamos con su presencia, y así estábamos cuando decidió volar más atrás, perdiéndose de vista. Diego y yo nos encaminamos al otro lado de la carretera, buscándole y localizándolo en un delgado árbol seco, muy lejos. Volvíamos al punto anterior y nos hicieron señas de que había vuelto al sitio donde lo descubrí. Después de volver a deleitarnos con su presencia y comportamiento, no podía irme sin alguna foto decente del animal. Para ello, aproveché una hilera de naranjos para avanzar oculto hasta su altura y comprobar si ese comportamiento confiado era un mito o una realidad. Mientras reclamaba imitando a un carricerín real, mostraba total indiferencia ante mi presencia, a una distancia prudente hasta que decidí que ya estaba bien y me retiré del lugar. En ese mismo momento, el alcaudón decidió irse también de allí. Después de despedirnos de nuestros compis de fatigas, comimos relajadamente y con ganas para, con tiempo, volver tranquilamente a Cartagena con los deberes hechos. Mi único momento pajarero de mis vacaciones en casa, pero qué momento. 

Gracias a José Portillo y Diego Martín por compartir experiencias y este especial momento, y a mi hermano Raúl que, cuando se lo propuse, no dudó en aceptar y, sin su ayuda, no hubiera sido posible. Y ahora unas fotos de este precioso pájaro proveniente del continente asiático. Gracias por seguir mi blog, un saludo.



Alcaudón isabel Lanius isabellinus



Alcaudón isabel Lanius isabellinus



Alcaudón isabel Lanius isabellinus



Alcaudón isabel Lanius isabellinus




domingo, 28 de diciembre de 2014

TREPARRISCOS Y QUEBRANTAHUESOS PARA ACABAR EL AÑO

Una atípica meteorología, un gran ambiente y buenas observaciones presidieron la última excursión del año de Spainbirds, que nos llevó a paisajes verdes cerca del Pirineo oscense. Tras un largo y tranquilo viaje, nos presentamos en los Mallos de Riglos para nuestro primer objetivo: el treparriscos. Debido al buen tiempo predominante, los únicos treparriscos que vimos en este primer intento fueron la multitud de escaladores que aprovechaban el sol para disfrutar de su deporte favorito. A pesar del fracaso, pudimos deleitarnos con otras aves como los confiados acentores alpinos, en el mismo pueblo, escribanos montesinos y pinzones vulgares, estos últimos en el acceso al conglomerado rocoso.



Mallos de Riglos



Acentor alpino Prunella collaris


Tras una entretenida jornada mañanera, nos dispusimos a comer gracias a la amabilidad del dueño de un establecimiento, cediéndonos unas mesas y sillas. En esto estábamos cuando John, quien si no, divisó un gavilán cicleando a buena altura y descubrir, para nuestra sorpresa, que estaba siendo atosigado por... ¡¡¡un treparriscos!!! Ver para creer. Esto nos animó a intentarlo de nuevo después de comer para, ahora sí, disfrutar de su observación en tan peculiar comportamiento y que le da nombre. Tan embobados estábamos con esta avecilla que para nuestro siguiente destino, el castillo de Loarre, no llegaríamos con luz para buscar más aves, pero sí para deleitarnos con impresionantes mares de niebla y el sol escondiéndose.



Treparriscos Tichodroma muraria



Treparriscos Tichodroma muraria



Vistas desde el castillo de Loarre



Con la noche presente sobre nosotros, nos encaminamos hacia nuestro hotel en la ciudad de Huesca. Al día siguiente le tocaba a la otra estrella del fin de semana.

En una fría y soleada mañana, nos fuimos a Santa Cilia de Panzano, a un muladar propiedad del Fondo Amigos del Buitre, donde Manuel Aguilera lleva muchos años alimentando y estudiando a nuestras carroñeras, llenando el ambiente y nuestros oídos de bellas e interesantes historias, haciendo más amena la espera del quebrantahuesos, después de haber disfrutado de los buitres a escasos metros mientras Manuel les hablaba, mimaba e, incluso, regañaba. Al mediodía, puntual como un reloj, apareció nuestro primer quebranta, para un total de cuatro, que no nos perdía ojo con sus frecuentes pasadas y vuelos, en una serie de estampas que difícilmente podremos olvidar.



Buitre leonado Gyps fulvus



Quebrantahuesos Gypaetus barbatus


Con los dos objetivos cumplidos, una climatología benigna, unos bellos paisajes y un excelente ambiente regresamos a Madrid sin incidencias, en esta última excursión del año, aprovechando para desear a tod@s felices fiestas y que este 2015 sea mejor en todo para tod@s. Un saludo.