lunes, 14 de octubre de 2013

UN ASOMO A LAS ENCAÑIZADAS

Ya iba tocando acercarme por las Encañizadas, que las tenía muy olvidadas. Así que aproveché la festividad nacional para recorrerla sin el gentío presente en verano aunque, eso sí, para las fechas en las que estamos aun había gente, incluso bañándose. Pero eso no fue impedimento para observar aves en el entorno de las salinas de San Pedro del Pinatar, donde estuve también otro rato. Tras la visita al hotel donde nos alojaremos en la excursión del puente de noviembre inicié la visita, con calor y un agradable olor a mar, en las charcas salineras donde la presencia de aves era algo más patente. Los grupos de flamencos juveniles acaparan la atención cuando uno se aproxima al lugar, destacando su comportamiento más confiado que los adultos. Alguna aguja colinegra y las omnipresentes cigüeñuelas comunes y avocetas comunes también se dejaban ver con relativa facilidad. La presencia de algún combatiente y grupos de archibebes oscuros engrosan de forma notable nuestra lista de aves. La verdad es que el espacio protegido todavía respira tranquilidad en cuanto a presencia de aves pero nunca te vas con las manos vacías.

Pero el objetivo del día era otro. Un lugar privilegiado para la observación de aves y que hacía ya tiempo que no visitaba. Así que aproveché la tarde, con mejor luz, para recorrer el paseo de molino en molino y asomarme a tan mágico lugar. Ya el propio paseo ya da de sí, con la aparición de los tan ansiados limícolas, fáciles de ver aquí. Poco a poco, con paciencia, vas observando grupitos de correlimos varios corretear por la orilla, para volar brevemente un poco más adelante o atrás mientras emiten sus característicos reclamos. Con un poco de suerte puedes ver hasta cinco especies diferentes, como el correlimos común, menudo, zarapitín, tridáctilo y gordo (este lo vi ya en las Encañizadas), además de chorlitejo grande. Destacable es también el grupo de zampullín cuellinegro que se va formando según avance el frío, con cifras mareantes en pleno invierno. Llegas a tu destino y empiezas a otear por todas partes buscando especies propias de estas fechas, como el zarapito real, del que pude observar tres ejemplares. Para noviembre espero que hayan llegado algunos más. Las que aun no han pasado por aquí son las espátulas, que no suelen fallar en fechas de paso. El lugar es también el sitio de caza del halcón peregrino, difícil de ver, igual que el águila pescadora, aunque esta vez no hubo suerte. Espero que en noviembre esté más animada la cosa…

Ahora una fotos de ese día…



Andarríos chico Actitis hypoleucos



Archibebe oscuro Tringa erythropus



Combatiente Philomachus pugnax



Flamenco común Phoenicopterus roseus



Correlimos común Calidris alpina



Correlimos gordo Calidris canutus



Correlimos menudo Calidris minuta



Correlimos tridáctilo Calidris alba



Chorlitejo grande Charadrius hiaticula


Y esto es todo por ahora. Ya os cuento próximamente mi experiencia gambiana. Gracias por seguir mi blog. Un saludo.









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