jueves, 24 de noviembre de 2011

PASEO POR EL PARDO

El pasado 13 de noviembre, y a iniciativa de SEO Sierra de Guadarrama, un grupo de intrépidos pajareros, incluidos varios niños, que aguantaron fenomenalmente la caminata, nos citamos en el parking del área recreativa de Somontes para realizar un bonito paseo siguiendo el curso del río Manzanares, y acabar en Mingorrubio. 

Una vez reunidos todas las personas implicadas en la actividad, se formaron dos grupos: en primer lugar saldríamos los adultos; detrás, las familias con niños. Cabe destacar que este segundo grupo, comandados por Javi y Luis, consiguieron observar visón americano, cuya presencia en esta parte del río no es rara. A medida que avanzábamos, las aves iban saliendo a nuestro paso. Ya se hacían numerosos los bandos de gorrión molinero, carbonero común, mito o herrerillo común; el monótono reclamo del mosquitero común era, el sonido más habitual a lo largo de la jornada, quizás más que el también característico reclamo del jilguero. Con menor presencia, el pinzón vulgar y lavandera blanca. Grandes bandos de paloma torcaz y estornino negro amenizaban la marcha con sus frecuentes vuelos de aquí para allá. Afinando un poco la vista conseguimos observar las evoluciones del agateador común subiendo en espiral por el tronco de los árboles. Oímos al pito real, y además conseguimos ver también al pico picapinos. 

Nos salió al paso un pequeño bando de grullas, algo lejanas, pero que conseguimos observar sin problemas. Al llegar al puente por donde pasa el tren, gran presencia de grajillas, y algún cernícalo vulgar. Mirando al río, presencia de ánade real y gallineta común. 

A lo lejos vimos los primeros buitres leonados levantando el vuelo, y pronto se nos mostraron enfrente nuestro, con varios buitres negros, la mayoría jóvenes, para nuestro deleite. 



Buitre negro


Algunos integrantes consiguieron ver martín pescador, y entre los buitres evolucionaban hasta cuatro águilas imperiales, halcón peregrino y gavilán. Ahí queda eso.

Los cormoranes grandes remontaban el río, y numerosos grupos de gaviotas sombrías y reidoras abandonaban el embalse para alimentarse más al sur. A mitad de recorrido, uno de los momentos de la excursión: el gruñido inconfundible del rascón europeo, un rálido nada fácil de observar. Y lo escuchamos en ese recodo un par de veces. 

Avanzada la mañana, se iban sumando más especies a la lista: cotorra argentina, verderón común, verdecillo, lavandera cascadeña, mirlo común...

El otro momentazo de la jornada fue la aparición, casi por sorpresa, de un damero de imperial (4º a 5º año calcularon los expertos) que hizo las delicias de los presentes, observándose a poca distancia.



Águila imperial (damero de 4º a 5º año)



Con este subidón de adrenalina, casi llegando a Mingorrubio, pudimos añadir a la lista busardo ratonero, un juvenil de garza real, numerosos petirrojos, urracas, y hasta un lejanísimo aguilucho pálido, solo observado y distinguido por los más avezados de vista. Ya llegados al punto final de la ruta, zorzal charlo y triguero como especies nuevas para el cuaderno de campo.

En definitiva, una ruta sin dificultad que te asoma a un paraje interesante en lo ornitológico y que recomiendo sin duda. Lástima de que el cielo estuviera cubierto, no tuvimos la fortuna de disfrutar de mejor luz para, sobre todo, fotografiar. Cuidado con la senda que circula paralela al río, ya que los fines de semana se masifica de viandantes y ciclistas.



1 comentario:

  1. Gabriel, tus entradas son muy interesantes ya que nos enseñas lugares con las especies que podemos observar.
    Esta ruta si que debió estar bien, sólo con las imperiales ya merecería la pena. Saludos!!

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