jueves, 25 de octubre de 2012

AYUDA A AMUS A LA FINANCIACIÓN DE UN PROYECTO PARA RAPACES DIURNAS HUÉRFANAS

AMUS es una organización no gubernamental, independiente y sin ninguna adscripción política fundada en 1995. Su labor es, principalmente, la de atender y recuperar a miles de animales salvajes para devolverlos después a la naturaleza. Esta asociación necesita en estos momentos nuestra ayuda para llevar a cabo un proyecto basado en el crowdfunding, que consiste en una aportación económica y, dependiendo de la cuantía, se recibe algo a cambio. Más información en el enlace de abajo.

Podemos echar una mano...



miércoles, 24 de octubre de 2012

EJEMPLO DE ADAPTACIÓN

Ya tenía conocimiento de esta noticia como verdadero ejemplo de adaptación, como reza el título, y supervivencia. Por supuesto, existen otros muchos casos, por eso lo comparto aquí con tod@s. La naturaleza vuelve a darnos una lección. 

martes, 9 de octubre de 2012

TIEMPO DE LIMÍCOLAS

Aprovechando la celebración del Día Mundial de las Aves, este pasado fin de semana me acerqué a Cartagena para atender asuntos familiares y, de paso, escaparme un rato el sábado por la tarde para quitarme el "mono" de pajareo que se ha apoderado de mi. La salida fue como una contrarreloj, deprisa y corriendo, pues quería visitar varios lugares en poco tiempo, así que no pude disfrutar plenamente del día aunque algo sí se vio.

Empezamos la tarde en la rambla del Albujón y El Carmolí, donde estuvimos mi hermano y yo unos pocos minutos. A lo largo de la costa se asentaban los habituales pescadores, incluido en la misma desembocadura, con lo que descartamos casi de inmediato el permanecer allí por más tiempo. Incluso oímos disparos en las cercanías. En cuanto a aves destacaremos los numerosos aviones comunes y golondrinas comunes que aun no nos han abandonado, las habituales cogujadas comunes, un solitario buitrón y alguna curruca cabecinegra emitiendo su peculiar reclamo.

No perdimos más tiempo y nos fuimos a las salinas de San Pedro. Mi intención era hacer la ruta de Las Encañizadas, con la esperanza de observar migrantes allí. Nada más empezar a caminar desde el molino de Quintín, un buen número de limícolas permanecían allí alimentándose tranquilamente sin inmutarse ante nuestra presencia: cuatro especies distintas de correlimos (menudo, común, zarapitín y tridáctilo), cigüeñuelas comunes, vuelvepiedras y chorlitejos grandes. Continuamos nuestro camino mientras seguíamos viendo limícolas a lo largo de la senda, como suele ser habitual. Los zampullines cuellinegros ya empezaban a agruparse en una actitud típica del comienzo del frío. Algunos ejemplares conservaban aun el plumaje estival, no así con los correlimos, todos con plumaje invernal y juvenil. Por supuesto, las gaviotas resultaban ser el grupo más numeroso, destacando la gaviota patiamarilla. Presentaban también buen número las gaviotas reidora y picofina. 

Llegados a nuestro destino nos dimos cuenta que, con la hora que era, las aves se encontraban recogidas en zonas alejadas de nuestro punto de observación. Con el telescopio distinguimos, entre otras especies, un pequeño grupo de espátula común, garceta común, cerca de 80 garzas reales, un grupito de gaviotas cabecinegras, numerosos limícolas (algunos sin identificar, por la lejanía y el aire), charrán patinegro y un cernícalo vulgar posado en el tejado de la casa del Ventorrillo. Desgraciadamente, el águila pescadora no acudió a la cita, como era mi deseo. 

A la vuelta, la presencia de limícolas había decaído bastante y, para acabar la jornada, y con la noche casi encima nuestro, echamos un vistazo a las salinas, donde destacamos tarro blanco, flamenco común, avoceta y aguja colinegra, todas ellas agrupadas para pasar la noche. Un gran bando de gaviotas nos pasó por encima para poner el colofón a una entretenida tarde de observaciones, esperando volver, como siempre, pronto para seguir disfrutando de mi tierra, que tan buenas alegrías me ha deparado hasta ahora.




Correlimos común



Chorlitejo grande



Zampullín cuellinegro



lunes, 17 de septiembre de 2012

SE NOTA EL PASO

Y es que en estas fechas el movimiento de aves se hace patente, sobre todo de las que pasarán el invierno en el continente africano. Esto lo he comprobado de primera mano en Segovia, Madrid y Huelva, donde he podido observar aves que pronto nos abandonarán. Una pequeña lista de dichas especies.

  • Mosquitero musical.
  • Lavandera boyera.
  • Tarabilla norteña.
  • Aguililla calzada.
  • Papamoscas gris.
  • Papamoscas cerrojillo.
  • Collalba gris.
  • Abejaruco europeo.
  • Chotacabras cuellirrojo.
  • Avión común.
  • Golondrina común.
  • Golondrina dáurica.
  • Colirrojo real.
  • Bisbita arbóreo.
  • Curruca zarcera.

Unas fotos de algunas aves estivales, todas hechas en la provincia de Segovia.



Papamoscas cerrojillo



Tarabilla norteña



Mosquitero musical



Mosquitero musical


Por supuesto, sobre todo con estos últimos, se agradece cualquier corrección sobre su identificación. Gracias.




viernes, 14 de septiembre de 2012

EL CACHUCHO






El Cachucho



El Cachucho (o banco de Danois) es una gran montaña submarina del Cantábrico que se eleva bruscamente desde los más de cuatro mil metros de profundidad de la llanura abisal del golfo de Vizcaya hasta los 425 metros de profundidad de su cumbre. Se localiza en el mar Cantábrico, a unos 65 kilómetros de la costa asturiana de Ribadesella, en la plataforma continental española, de la que se encuentra separado por una cuenca interna. Mantiene una enorme diversidad biológica submarina y ha sido objeto de numerosos estudios oceanográficos que ponen e de manifiesto además la abundancia de aves marinas, especialmente en los pasos migratorios, y cetáceos. Recientemente, el Gobierno declaró a El Cachucho la primer "Área Marina Protegida" de España.


El primer fin de semana de septiembre, un grupo de intrépidos jóvenes embarcamos la noche del viernes en el puerto de Gijón para aventurarnos mar adentro y pasar el fin de semana en busca de aves marinas y cetáceos.

Reunidos todos el viernes por la noche procedentes de varios puntos de la Península, embarcamos en el catamarán (concretamente el modelo Lagoon 440) de la empresa Proastur y esperar con nervios el inicio del viaje. Aparte de los doce y nuestros respectivos equipajes, se vino con nosotros materia prima para preparar chum, con la intención de atraer a las inmediaciones del barco a diversas pelágicas.

A las ocho de la mañana del sábado, todo estaba preparado para partir. Algunos del grupo aprovecharon un momento para acercarse a ver la gaviota polar asentada en El Musel. Ya estaban con nosotros Gonzalo y Mario, que nos acompañarían en este viaje al mando de la embarcación. Gracias chicos por vuestra amabilidad y buen hacer. Pues a primera hora de la mañana no había quien parara esto. Nos poníamos rumbo a El Cachucho, en un viaje que nos llevaría toda la mañana. El sol iba tomando posiciones y avanzábamos dejando atrás la ciudad de Gijón y la costa asturiana, y la visión del inmenso mar ante nosotros dejaba patente lo minúsculo que, a veces, se siente el ser humano ante la naturaleza. Todos en cubierta, prismáticos en ristre, a la espera de que las especies empezaran a aparecer. Las abundantes gaviotas patiamarillas, sobre todo juveniles, fueron las primeras en aparecer, siguiendo la estela del barco. Las únicas dos alcas comunes del viaje aparecieron brevemente en su desplazamiento típico de "tren". El viaje transcurría sin mayor novedad, con momentos de actividad y ratos en los que parecía que los bichos hubieran desaparecido de pronto. Este día fue el mejor para aves, donde pudimos observar prácticamente todo lo observable. A medida que avanzaba el día, íbamos sumando especies a la lista. En sus típicos vuelos rasantes, las pardelas cenicientas, pichonetas, capirotadas y sombrías aparecían delante nuestro para deleite del personal. Alguna pardela balear (más escasa de lo que esperábamos) también se dejó ver. Los alcatraces atlánticos no podían faltar a la cita con sus espectaculares picados. Donde hay pájaros y chum, suele haber págalos al acecho para robar comida fácil a las demás aves. Esa tarde aparecieron págalo grande, rabero y parásito (tanto adultos como jóvenes) y la duda de un lejano pomarino. En uno de los intentos para atraer aves al chum, en mitad de una balsa de pardelas, aparecieron por fin los paíños, que no recordaba que fueran tan pequeños. Los abundantes paíños comunes mostraban su característico manejo del vuelo entre las olas y, entre ellos, algún paíño de Wilson, estrella de la jornada. Seguir a estas diminutas aves con la óptica era un verdadero ejercicio de habilidad y paciencia porque, aparte de su endiablada velocidad y pequeño tamaño, a veces es como si el mar se las tragara, y las perdías de vista. La observación de unos piececillos sobresaliendo por debajo de la cola te disparaba la adrenalina y todo el mundo pedía referencias. Y en diversos momentos del viaje, las gaviotas de Sabine y los charranes común y ártico también se mostraban para nuestra felicidad. Con este empacho de marinas y demás, hicimos noche en alta mar, donde, desgraciadamente para la mayoría, apareció el temible mareo y malestar. 

Fue precisamente esto lo que nos impidió a Mariajo y a mí disfrutar la mañana del domingo de los rorcuales comunes que, literalmente, acompañaron al barco durante un rato. Un zifio de Cuvier y un fulmar fueron otros protagonistas que nos perdimos, no así el resto del grupo, que sí lo pudieron disfrutar. El resto del viaje transcurrió tranquilo y sin mayor novedad hasta llegar a puerto a última hora de la tarde. Tras recoger y las despedidas, Álvaro, Mar, Mariajo, Virginia y yo tuvimos de nuevo la oportunidad de observar a la gaviota polar de El Musel. 

Una fotillos del viaje...



Pardela cenicienta



Pardela capirotada



Pardela sombría



Charrán ártico



Paíño de Wilson



Págalo grande



Págalo rabero juvenil



Rorcual común


Y para la última, el grupo cachuchero. Gracias a tod@s por el buen rollo del fin de semana y la excelente compañía, en un fin de semana de imborrable recuerdo. Y, sobre todo, a Álvaro Díaz Pastor, por devanarse los sesos montando este viaje, agenciando el chum, la pertinente reserva, el coche y qué se yo qué más jeje. 



1. María José Márquez; 2. Álvaro Díaz; 3. María del Mar Labrador; 4. Manu Santa Cruz; 5. Isaac Villaverde; 6. Luis Molina; 7. Germán Pérez; 8. Gonzalo (patrón del barco); 
9. Virginia de la Torre; 10. Álvaro Hurtado; 11. Gabriel Lorenzo
Faltan Juan Malo y Cristina Torres (la fotógrafa)


¡¡¡¡¡GRACIAS A TOD@S POR ESTE INOLVIDABLE FIN DE SEMANA!!!!!











miércoles, 22 de agosto de 2012

PASO POSTNUPCIAL EN SAN PEDRO DEL PINATAR

Pude bajar el pasado fin de semana a quitarme el "mono" de pajareo por mi tierra que me perseguía desde hacía meses. A pesar del sofocante calor reinante y el extraño cielo, que parecía que iba a descargar en cualquier momento (ya hace falta, ya), la cosa no se dio del todo mal. Ya en el canal perimetral me encontré con varias gallinetas comunes y un grupito de carriceros comunes. El indiscutible protagonista del humedal, el flamenco común, se contaba por cientos, al igual que el tarro blanco, ya con jóvenes. Dos interesantes citas de dos especies características del lugar. Igual de abundantes resultaban las cigüeñuelas comunes y las avocetas, y los zampullines cuellinegros empezaban a reunirse en grandes grupos para pasar el invierno aquí. Aunque no destacaban en número, sí resultaba grato comprobar la cantidad de especies que eligen este humedal para descansar en su ruta migratoria, destacando, por supuesto, los limícolas. Los omnipresentes correlimos, como el común, el menudo, el tridáctilo y el zarapitín, la aguja colinegra, los chorlitejos grande y patinegro, el combatiente o el andarríos chico, por citar algunas, se dejan ver en estas fechas del paso postnupcial, que no ha hecho nada más que comenzar. Y otro grupo igualmente interesante es el de los charranes y afines, como el charrán común, la pagaza piconegra, el charrancito o el charrán patinegro, todos ellos en buen número. La gaviota patiamarilla era la más abundante, seguida de la gaviota picofina, reidora y cabecinegra. Y para acabar, destacar la presencia de ardeidas, como numerosos grupos de garceta común o la observación de un macho de avetorillo común en el canal perimetral de las salinas. En definitiva, una buena mañana de observaciones, con buena presencia de especies, esperando un mayor movimiento de éstas a medida que avancemos hacia el final del verano. Procuraré volver en septiembre y ya os contaré. Y ahora, unas fotos de la jornada.



Cigüeñuela común



Cigüeñuela y combatiente



Charrancito común



Pagaza piconegra



Chorlitejo grande (plumaje invernal)



Juvenil de chorlitejo patinegro



Correlimos menudo







lunes, 20 de agosto de 2012

NUEVA GENERACIÓN

La playa nos permitió descansar y desconectar del mundanal ruido y la monotonía que nos acompaña durante casi todo el año. No es precisamente el mejor destino para aislarse, pero ayuda a pensar en otras cosas que no sean problemas o dudas. Por eso elegimos Matalascañas para pasar unos días, y de paso, no desconectar de nuestra afición: disfrutar de la naturaleza. No son las mejores fechas para ello, como pudimos comprobar en El Acebuche o en El Rocío, donde apenas había agua, pero sí vida, y eso lo comprobamos de primera mano en nuestra incursión en las entrañas de Doñana a última hora de la tarde de un caluroso día de agosto. Y da gusto comprobar cómo la vida sigue fluyendo, cómo la vida sigue su curso sin desviarse de la línea de la vida, y eso es una muy buena noticia para nosotros y para ellos, que no están pasando por su mejor momento pero que, poco a poco, van levantando cabeza. Una nueva generación se muestra al mundo y nos contempla, admiremos su belleza y respetemos su evolución. ¿No hay nada más bonito que observar la vida en su mirada y las ganas de disfrutarla?



Lince ibérico (cachorro nacido en 2012)


Cambiando radicalmente de lugar y paisaje, también disfrutamos de la belleza de la Sierra de Aracena, pasando unos días en Valdelarco (pueblo natal del padre de Mariajo) y paseando por sus únicos paisajes y mágicos caminos. Unos días, en definitiva, para el recuerdo.


Pieris brassicae



Orthetrum brunneum



Crocothemis erythraea